domingo, 22 de marzo de 2009

decisiones

He decidido mirar hasta que los colores me resbalen por los ojos. Hasta agrietar el lienzo del mundo.
He decidido mirarte hasta aprenderme los puntos amarillos de tus ojos. Luciérnagas en aguas de algas.
He decidido dejar que tus sílabas se arrastren por mi piel. Dejarme tatuar con tu aliento, acentuar con saliva, puntuar con mordiscos. Escríbeme palabras dulces, guarras. Líneas perversas, sensibleras. Hazme tu novela. Invéntame un nombre. Elige título. Pero todavía no pienses en el final.
He decidido…

3 comentarios:

  1. Y que el final ni se atreva a asomarse. Que se quede donde está, sin que podamos verlo, para confiarnos con que la novela no terminará nunca. Y si acaso, que nos coja desprevenidos cuando tenga que venir, y que sea como una tirita, tirar de golpe. O igual ni duele, igual es un final de esos de continuará...


    miau, chicaencanto.

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  2. Decide escribir no una novela, sino muchas. Que el final de una sea el principio de la siguiente. Decide seguir decidiendo

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Garabatea con colores.